Runa TYR / Teiwaz

Otros nombres: Thir / Tiwaz / Tyr

Elemento: Aire
Deidad asociada: Tyr
Horóscopo: Libra
Tarot: La Estrella
Piedras: Rubí, granate, topacio amarillo
Simbología: Lanza

El grafismo de la runa Teiwaz insinúa una flecha o lanza que apunta hacia arriba. Sugiere estar en pie de guerra, disposición a dar la pelea o más exactamente, la determinación y el coraje para salir adelante en toda prueba.

Representa la espada que corta lo viejo, lo feo y lo que sobra, sin detenerse por los apegos. Como pueblo guerrero, los vikingos sabían que cuando esta runa aparecía en una lectura, lo que sucedía siempre era lo mejor, aunque pareciera doloroso o incómodo.

La runa TYR / Teiwaz

La runa Teiwaz es sinónimo de coraje, motivación, fuerza de voluntad y justicia. Además, si aparece en una tirada de runas nos adelanta la llegada de victorias o éxitos producto de nuestro trabajo duro y honesto. Por ello, la runa vikinga Teiwaz representa una lanza, símbolo de resistencia, valor y victoria. Por lo tanto, esto significa que nos otorga la fuerza suficiente para empezar a luchar y competir con el fin de obtener el triunfo que estamos buscando.

Antiguamente, los vikingos creían que esta runa ayudaba a no perder la ubicación de la Estrella Polar y, por lo tanto, a mantenerse orientado en todo momento ya fuera durante la navegación o a través de oscuros bosques. Por eso, se le ha otorgado el papel de brújula y era una runa indispensable para aquellos que abandonaban su hogar para llevar a cabo alguna tarea o misión. No obstante, hoy en día su significado está orientado a encontrar el éxito en exámenes, entrevistas, negocios o en el plano emocional.

Tyr – Dios correspondiente a la runa TYR / Teiwaz

Teiwaz es la runa de Tyr, el dios manco, protector de los pactos y de la guerra. Según la leyenda, él sacrificó una mano por el bien de los dioses.

La leyenda de Tyr
En Asgard, tierra de los dioses, había un lobo endemoniado y gigante llamado Fenrir. Un oráculo señaló a los dioses que Fenrir era uno de sus más terribles enemigos y que debían cuidarse de él, sin matarlo, pues ello los mancharía.

En cambio, podían encadenarlo. Fenrir era tan grande, fuerte y feroz que dos veces trataron de cometerlo y rompió las cadenas. Entonces los dioses pidieron a los enanos, cuyos poderes eran mágicos, que construyeran una cadena irrompible. Ésta resultó ser maciza e indestructible, pero suave como una cinta de seda.

Los dioses indicaron a Fenrir que todos ellos con sus poderes, habían tratado de inútilmente de romper la cadena y lo retaron a hacerlo. El lobo, sospechando que era una trampa, pidió que uno de los dioses pusiera una mano en su boca mientras trataba de romperla y Tyr, sin dudarlo, se prestó como voluntario.

La bestia forcejeó desesperadamente hasta ver que la atadura era irrompible. Entonces con toda su fiereza cerró sus fauces y, de una dentellada, cercenó la mano de Tyr. Así el dios sacrificó su mano por la seguridad de los dioses. Su valor, su abnegación y la energía de su carácter brillaron por sobre los méritos de los demás dioses y pasó a ser considerado el más valiente de ellos, el patrón de los bravos guerreros.

Tal como se le concibe, Tyr no es un pacificador. Él hace lo que es justo y bueno, asumiendo las tremendas consecuencias de sus actos. La ley de Tyr mantiene lo que es correcto -o más correcto- en cada situación. Su enseñanza es que los juramentos se respetan. Tyr era un dios de pocas palabras, pero nunca mentía.

La pérdida de su mano por la garantía al lobo Fenris es un buen ejemplo de ello. Por su bravura y gallardía, los romanos identificaron a Tyr con Marte, dios de la guerra. Del nombre de Tiuz o Tyr derivaron los ingleses la palabra “Tuesday”, Martes, el día consagrado al dios.