Runa LAGU / Laguz

Otros nombres:  Lagu / Laguz / Laukaz / Logr / Lögr 

Elemento: Agua
Deidad asociada: Ondinas
Horóscopo: Luna
Tarot: La Luna
Piedras: Aguamarina, azurita
Simbología: Agua / Fuente

La runa Laguz, también conocida como runa Lagus, lagu o Lörg tiene un significado claramente asociado al agua, a la fuente y a todo lo fluido o que fluye.

La runa Laguz

La runa Laguz está estrechamente vinculada con el mundo del inconsciente, de la intuición y de los sentimientos escondidos en nuestro interior más profundo. Además, refleja nuestro rechazo hacia lo desconocido y la hostilidad con la que tratamos a todo lo nuevo que no nos inspira confianza. No obstante, esta runa nos invita a trabajar nuestro interior y a mejorar en las facetas más profundas y espirituales.

Por lo tanto, esta runa está asociada a la creatividad, a las virtudes musicales e interpretativas, a la pintura y escultura, y a los trabajos de artesanía fina. Además, indica una gran fluidez mental que permite un flujo de emociones y sentimientos como nunca habrías imaginado. Por último, al runa Laguz te enseña que la limpieza y la organización son fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro intelecto.

Deidad asociada a la runa Laguz – Ondinas

La Runa Laguz está ligada a las fuerzas femeninas, lunares y acuáticas. Se vincula con las ondinas y ninfas, seres sobrenaturales de espectacular belleza capaces de cautivar, someter y arrastras a los hombres hacia las profundidades de las aguas. No olvidemos que las aguas (ríos, lagos o mares) eran un medio de intercambio, comercio y guerra de suma importancia en el mundo antiguo y en el nórdico en especial. El viaje por agua era una necesidad y un peligro, por lo tanto un reto.

Desde ríos y mares, las hermosas doncellas acuáticas, hipnotizaban a los marinos con su dulce y mágico canto. Conocedoras del breve destino de los mortales, “hijos de la tierra”, y de sus debilidades (deseos, orgullo, competitividad) los tentaban, los retaban, llevándolos inexorablemente a su fin y cerrando el círculo de sus vidas en las profundidades de las aguas.

En todas las mitologías, en toda expresión de folklore, encontramos, bajo distintos nombres, espíritus del agua. Son la fuerza primordial de la Naturaleza con forma humana o semihumana, como las sirenas propias de la mitología mediterránea. En cada tradición, toda fuente, río, lago o mar es habitado por diosas o hadas. Los griegos las llamaron nereidas, náyades y sirenas (madres de héroes, pero también la perdición de los más duchos navegantes)

Para el folklore Germano-Escandinavo fueron primero las ninfas, nixen, divinidades o demonios que habitaban las profundidades de las aguas adoptando aspecto de mujer. Tenían el don de la profecía y atraían a los mortales hacia sus palacios de cristal, en donde los días parecían segundos.

Las ondinas, eran espíritus de doncellas que habían muerto trágicamente y estaban condenadas a vagar entre brumas fluviales y provocar la muerte a su paso. Algunos afortunados caballeros germanos pudieron contar la aventura, no así los escandinavos: para quienes el abrazo de una ninfa era, simplemente, mortal.

Estos espíritus del agua son tan ambivalentes como el elemento al que representan: fuente de vida, pero también de muerte; son divinidades cautivadoras y sensuales; pero, a la vez, encarnan el aspecto terrible de la Naturaleza que el hombre no controla y que le arrastra. Producen en los mortales fascinación y miedo. Atraídos por los hechizos del agua y del amor, pagan con su vida la seducción del deseo fuera de control.