Runa BEORC / Berkana

Otros nombres: Baírkan / Berkano / Beorc / Bjarkan

Elemento: Tierra
Deidad asociada: Ostara / Frigg
Horóscopo: Virgo
Tarot: La Emperatriz
Piedras: Todas las gemas
Simbología: Crecimiento

En Berkana, la runa femenina por excelencia, el grafismo sugiere los senos de la madre, vistos desde arriba o el perfil de la mujer embarazada, con senos y vientre prominentes, portadora de una nueva vida.

Por ello, Berkana sugiere gestación, nacimiento y renacimiento.

En la naturaleza, se identifica con la primavera, simbolizada en la tradición nórdica por el Abedul. Arquetípicamente, Berkana nos remite a la idea de la madre en toda su manifestación; encarna los misterios de gestar, nacer, nutrir, proteger, sanar y renacer.

La runa BEORC / Berkana

La runa Berkana está vinculada con la fecundidad y el nacimiento, ya sea de un nuevo bebé o de aspectos de carácter emocional como amistades o relaciones amorosas. Es decir, Berkana está relacionada con la maternidad, el parto, el ambiente familiar, el resguardo del hogar y los inicios de profundas amistades o relaciones. Por otro lado, esta runa vikinga adelanta la llegada de acontecimientos familiares de toda clase, encuentros laborales y celebraciones amistosas.

En definitiva, esta runa trae consigo felicidad y sucesos alegres tales como nacimientos, bodas, curaciones, nuevas ideas o aumento de la vitalidad. No obstante, muchos la relacionan directamente con la llegada del momento más propicio para tener hijos ya que se la vincula con el crecimiento del hogar y la llegada de una nueva situación familiar positiva, armónica y muy esperanzadora.

Deidad asociada a la runa Berkana

La más antigua tradición vincula a Berkana con el abedul y la primavera, ambos regidos por la diosa Ostara, también conocida como Eostra, la diosa del equinoccio de primavera y a quien los Celtas llamaban La Señora (The Lady), diosa de la fertilidad. El antiguo nombre de Ostara ha sobrevivido en la palabra inglesa Easter (Pascua) y en la alemana Ostern (Pascua) A ella se consagraba el ritual pagano que dio origen a la pascua, cuyos símbolos eran el huevo (la semilla, el comienzo de la vida) y el conejo (la fertilidad)

Las palabras Eostra y Ostara tienen la misma raíz de la palabra “east” (Este), punto cardinal por donde sale el Sol, con lo cual es clara la relación de la diosa con el renacer, el nacimiento y la vida. Tras lo inactivo del invierno, la naturaleza se abre paso con la exuberante y colorida expansión de la primavera. Entonces, la diosa fertiliza la tierra con su energía virgen y las criaturas salvajes se reproducen. La tierra pare nueva vida, todo se cubre de belleza y esperanza: todo renace luego del frío invierno.

La hermosa diosa Ostara fue tan querida por los antiguos teutones, que después de la introducción del cristianismo, rehusaron degradarla a la categoría de demonio, como a muchas otras de sus divinidades, y le dieron su nombre a la gran festividad cristiana.

Se mantuvo la costumbre de celebrar este día intercambiando huevos coloreados. Así, los primeros cristianos continuaron con este hábito, declarando, sin embargo, que el huevo era también simbólico de la resurrección.

En varias zonas de Alemania quedan altares de piedra, denominados Osternsteine (piedras de Pascua), antiguamente dedicados a Ostara. En las festividades eran coronados con flores por jóvenes que danzaban alegremente a la luz de grandes hogueras, danza popular practicada hasta mediados del siglo XX.

Berkana también se asocia con la diosa Frigga, análoga a Ostara, considerada como la diosa de la resurrección de la tierra y de la naturaleza después del invierno. Frigga es conocida como protectora de la fecundidad, de la descendencia, de la familia y de la sagrada unión de las parejas.