motivo tribal somos godos

Tribus Germánicas

Pueblos germanos o germánicos son un histórico grupo etnolingüístico de pueblos originarios del norte de Europa que se identifican por el uso de las lenguas germánicas (un subgrupo de la familia lingüística indoeuropea que se diversificaron a partir de una lengua original -reconstruible como idioma protogermánico- en el transcurso de la Edad de Hierro).

En términos historiográficos son tanto un grupo de entre los pueblos prerromanos (en las zonas germanas al oeste del Rin -provincias de Germania Superior e Inferior– en que se estableció una fuerte presencia del Imperio romano y fueron romanizadas) como un grupo de pueblos bárbaros (exteriores al limes del Imperio), situados al este del Rin y al norte del Danubio (Germania Magna); precisamente el que protagonizó las denominadas invasiones germánicas que provocaron la caída del Imperio romano de Occidente al instalarse en amplias zonas de éste: suevos, vandalos, godos (visigodos y ostrogodos), francos, burgundios, turingios, alamanes, anglos, sajones, jutos, hérulos, rugios, lombardos, etc.

Los vikingos en el siglo VIII protagonizaron posteriormente una nueva oleada expansiva desde Escandinavia (la zona originaria de todo este grupo de pueblos), que afectó a las costas atlánticas (normandos) y a las estepas rusas y Bizancio (varegos). 

Muchos de los autores que relataron nombres étnicos de pueblos germánicos especularon sobre su origen, desde los primeros escritores hasta aproximadamente el Renacimiento.

Listado de Pueblos y Tribus germánicas:

Documentales:

Los siguientes documentales narran la relación entre el Imperio Romano y los Pueblos Germánicos, que poco a poco van penetrando en los limes del Imperio, ya bien para protegerse de otros pueblos o para saquear las ciudades próximas a los limes, ya que los objetos romanos tenían un gran valor para los Germánicos, quienes admiraban la cultura Romana, y más adelante, la asumen como propia mezclada con elementos de sus propias culturas. Son numerosos los ajuares con elementos romanos encontrados en tumbas de nobles germánicos.

A partir del S. II d.C. el Imperio Romano, viendo el movimiento de pueblos germánicos, empieza a cerrarse en sí mismo, construyendo diferentes muros y torres de vigilancia para evitar las invasiones. Pero para los germánicos era cada vez más atractivo el Imperio y no cesan en intentar penetrarlo e incluso instalarse allí y vivir al modo romano. Muchos de estos Germánicos eran capturados por los vendedores de esclavos y algunos eran obligados a participar en las arenas de los circos romanos. No obstante los romanos veían en los germánicos unos guerreros mortales y fieles, así que muchos los utilizaban como su propia guardia personal.

Un acontecimiento en 260 hizo que se acelerara la incursión germánica. El Emperador Valerio fue capturado por los Persas y se empezó una guerra civil en torno al trono vacante del emperador. Las tropas de la frontera tuvieron que retirarse a causa de la crisis interna para ayudar a intentar sofocar el conflicto. Los limes de la frontera con Germanía fueron abandonados y los Alamanes aprovecharon para instalase en esta zona ahora sin protección. El Imperio se volvió a cerrar pero esta vez detrás del Rin y del Danubio. Los Germánicos se instalaron en las villas romanas que encontraron en este territorio ahora desprotegido del Imperio Romano y así, uniendo elementos de la cultura Romana con la suya propia empezó a gestarse lo que más tarde será la cultura romano-germánica.

En el cuarto documental podemos ver el proceso lento de cristianización de uno de los pueblos germánicos, el pueblo Franco, desde que su líder Clodoveo abandona la adoración al dios Wotan (Odín) para adorar ahora al nuevo dios de los cristianos, que le ayudará a vencer en las batallas.

Poco a poco esta fe Cristiana, extendida ya por el Imperio Romano, se irá extendiendo por los pueblos germánicos sobretodo entre las mujeres, que pasarán esta fe cristiana a sus hijos. Vemos las conquistas del pueblo Franco, que poco a poco se irá asentando dentro del Imperio Romano. Ahora la relación entre el Imperio Romano y los Pueblos Germánicos la vemos entre la religión Cristiana y los Pueblos Germánicos, pues el Imperio Romano de Occidente como tal desaparece y es la Iglesia Cristiana la que adopta ahora la función de Cultura Romana. 

Esta conversión al cristianismo es más aceptada primero por las clases más bajas de las sociedades germánicas, ya que los enterramientos germánicos requerían un ajuar elevado y sin embargo los enterramientos cristianos eran mucho más sobrios. Aún así acaba extendiéndose al resto, ya bien por la palabra o por la espada.

Ej Rey Franco Clodoveo I, portador del Cristianismo a los reinos Germánicos, será en 508 nombrado cónsul por el Emperador de Bizancio, legitimando su poder y convirtiéndose en el primer Rey Cristiano de los Francos, el cual reconoce el poder superior del Emperador de Oriente, lo que demuestra el aprecio que los Germánicos tenían por el Imperio Romano, al cual quieren adjuntarse, no hacerlo desaparecer.

Esta mezcla de la cultura Romana con la Germánica, es cada vez más compacta, y ahora con el elemento Cristiano, forjará las bases de lo que más tarde conoceremos como el entramado político-cultural de Europa.

Pueblos Germánicos principales:

Anglos

Los anglos fueron uno de los pueblos germánicos procedentes de Europa septentrional que ocuparon algunos territorios anteriormente pertenecientes al Imperio romano de Occidente. Se establecieron en la actual Inglaterra y junto con los sajones darían lugar a los anglosajones.

Marcomanos

Marcomanni / 

Los Marcomanni eran una confederación tribal germánica que eventualmente llegó a vivir en un poderoso reino al norte del Danubio , en algún lugar de la región cerca de la moderna Bohemia , durante la cima del poder del cercano Imperio Romano . Según Tácito y Estrabón , eran suebianos .

Se cree que su nombre deriva posiblemente de las formas proto-germánicas de » marcha » («frontera«) y «hombres«, * Markōmanniz , que se habrían interpretado en forma latina como Marcomanni .

(Latin: Saxones, German: Sachsen, Old English: Seaxe, Old Saxon: Sahson, Low German: Sassen, Dutch: Saksen) – Antiguos Sakai o Sacae

Los sajones (Saxones) fueron una confederación de antiguas tribus germánicas vinculados en el plano etnolingüístico a la rama occidental. Su zona de asentamiento más antigua que se conoce es Nordalbingien (Albingia septentrional), un territorio que se corresponde aproximadamente con la moderna Holstein.

Se ha afirmado en la Historia de los anglosajones , que la derivación más probable de esta gente que se había sugerido, fue la que los dedujo del Sakai o Sacaequien, desde el Caspio, además de ramificarse en Bactriana en el este, también se había extendido hacia el oeste en la parte más fértil de Armenia, que, de ellos, como aprendemos de Strabo, se llamaba Sakasina

Plinio llama a los Sakai, que se establecieron allí, los Sacassani; que es tan similar en sonido a Saca-sunu, o los hijos de Sakai, que nos sentimos tentados a identificar las dos denominaciones. El hecho de que Ptolomeo, escribiendo en el segundo siglo después de Estrabón y Plinio, en realidad advierta a un pueblo escita, que había surgido del Sakai, con el mismo nombre de Saxones, parecía verificar la conjetura, de que los Saxones de la apelativa procedían de Saca -sunu, o los hijos del Sakai

La Geographia de Ptolomeo, escrita en el siglo II, menciona a una tribu llamada «saxones» en el territorio al norte del río Elba inferior. Sin embargo, otras copias llaman a la misma tribu «axones» y se cree que es un error a la hora de escribir sobre la tribu a la que Tácito denomina aviones en su Germania. La referencia de Ptolomeo deriva de un texto anterior, romano y griego, que usa antiguas derivaciones del nombre sajón como «Sacasena» (en alemán, Sachsen) y «Sacae».4Plinio el Joven usó ambos términos, «Sacae» y «Sacasena», para referirse a los sajones en su migración a través de una región de Armenia conocida por el historiador griego, Estrabón, como «Sacasene» o «Sajonia» (Libro XI Asia, VIII, 4 &Libro XI Asia, XIV, 4). Plinio también señala que el nombre de al menos algunos de los sajones cambiaron al sármata y al germano proporcionando algunas claves sobre cuándo «germano» y «sajón» emergieron como términos separados.

Heródoto se refiere a los sajones como «Sacae» (Saka), pero considera que el término tiene origen persa.​ Heródoto también considera que los sajones vestían pantalones y que llevaban en la cabeza altas gorras rígidas que se elevaban hasta un punto, llevando arcos de su país y las dagas; una descripción muy sajona. El término «Saka» (Sacae) se ha descubierto en la roca de Behistún y en la tumba de Darío. La expresión «Saka» equivalía a «cimerio», pues ambos se refieren al mismo pueblo en dos idiomas diferentes.

Sus modernos descendientes en la Baja Sajonia y Westfalia y otros estados de Alemania son considerados étnicamente germanos; el Estado libre de Sajonia no está habitado por sajones étnicos; el Estado de Sajonia-Anhalt sólo lo está en su parte noroccidental; los que se hallan en los Países Bajos orientales están considerados étnicamente holandeses; aquellos que se encuentran en el noroeste de Bélgica (Región Flamenca) están considerados étnicamente flamencos; aquellos que se hallan en el norte de Francia son considerados étnicamente franceses; y los que se encuentran en la Inglaterra meridional son étnicamente ingleses (véase anglosajones).

Los anglosajones participaron en el asentamiento germánico de Britania durante y después del siglo V. No se sabe cuántos emigraron desde el continente a Gran Bretaña, aunque se hacen estimaciones de un número total de colonos germánicos entre 10.000 y 200.000.1​ Desde el siglo XVIII, muchos sajones continentales se han asentado en otras partes del mundo, especialmente en Norteamérica,Australia, Sudáfrica y en territorios de la anterior Unión Soviética, donde algunas comunidades aún mantienen partes de su herencia cultural y lingüística, a menudo bajo la denominación común de «alemán», «flamenco» y «holandés».

Debido a las rutas comerciales hanseáticas y las emigraciones durante la Edad Media, los sajones se mezclaron con otros pueblos y culturas, y también los influyeron, tanto con los pueblos escandinavos y los bálticos, como con los pueblos eslavos occidentales (polavianos y pomeranios).

En el año 356, Juliano, que más tarde sería emperador romano, los menciona en un discurso como aliados de Magnencio, un emperador rival de la Galia. Todas las menciones de los sajones durante el siglo IV y principios del V se refieren a piratas y señores de la guerra en la Galia y Britania, más que a una tribu específica o a los habitantes de un territorio determinado. Para defenderse de los ataques sajones, los romanos crearon un distrito militar llamado Litus Saxonicum («Costa sajona») a ambos lados del canal de la Mancha. En 441/442, se menciona por vez primera a los sajones como habitantes de Britania, cuando un historiador galo anónimo escribió: «Britania cae bajo el dominio de los sajones»

Invasión anglosajona de Gran Bretaña

Los sajones en Gran Bretaña

Tras lo que sería la salida definitiva de las últimas legiones romanas de Britania en el año 407 d.C., los celtas romanizados (Britanos) se vieron acosados por las tribus del norte, principalmente los pictos. Dichas tribus iniciaron un avance hacia el sur al que los britanos sólo podían oponer una desesperada e inefectiva resistencia, agudizada por el hecho de que el campesinado y las clases más bajas de la sociedad volvían rápidamente a una cultura totalmente celta que jamás habían abandonado, con poca identificación de los valores culturales que los romanizados representaban. Ante la desesperada situación, los britanos trataron de buscar ayuda en el general romano Aecio, que no pudo hacer nada debido a la muy delicada situación del imperio en el continente.

Un gran contingente de sajones, así como de anglos, jutos, frisones y posiblemente francos, invadieron o emigraron a la isla de Gran Bretaña (Britania) a comienzos de la Edad Media, en la misma época en que la autoridad romana decaía en Occidente.

Decían los antiguos historiadores romanos que eran un pueblo de temer, la élite de los bárbaros, caracterizados por su gran estatura, su fiereza en combate, sus cabellos de oro o de color zanahoria anudados para aterrorizar al enemigo en una suerte de trenza sobre la frente, el llamado nodus. Así eran los suevos, poderosos guerreros oriundos del norte de Europa, cuya peripecia histórica se sitúa en su comienzos a orillas del Mar Báltico, llamado por Ptolomeo «Mar Suevo», en el actual Bran-demburgo, aunque acaso provenían de más al Oriente aún. Los suevos se configuraron como entidad étnica en aquellos lares y aparecen en la historia por primera vez en las campañas de César, entrando en contacto con los romanos en las riberas del Rin. Fue Tácito uno de los historiadores que describe a este pueblo con cierto detalle, una hueste de nombre parlante de identidad etnónima (seguramente relacionado con la raíz indoeuropea *swe–, que está en el posesivo «suyo»), y con cierta admiración también en el capítulo 38 de su Germania, como uno de los más antiguos y nobles pueblos germánicos.

Los suevos se configuraron como entidad étnica en aquellos lares y aparecen en la historia por primera vez en las campañas de César, entrando en contacto con los romanos en las riberas del Rin. Fue Tácito uno de los historiadores que describe a este pueblo con cierto detalle, una hueste de nombre parlante de identidad etnónima (relacionado con la raíz indoeuropea *swe–, que está en el posesivo «suyo»), y con cierta admiración también en el capítulo 38 de su Germania, como uno de los más antiguos y nobles pueblos germánicos.